Si acabas de sacarte el carné, seguro que has oído hablar de la «bonificación» en el seguro de coche, pero puede que no tengas del todo claro qué es ni por qué es tan importante a largo plazo.
¿Qué es la bonificación?
La bonificación es un descuento que las aseguradoras aplican por cada año que pasas sin declarar ningún siniestro por el que hayas tenido que reclamar culpa tuya. Cuantos más años acumules sin siniestros, mayor es el descuento — puede llegar a reducir el precio del seguro de forma muy significativa con el tiempo.
¿Por qué los jóvenes empiezan sin bonificación?
Al no haber tenido ninguna póliza propia antes, no existe ningún historial que demuestre que conduces sin causar siniestros. Por eso el primer año como conductor principal suele ser el más caro: partes desde cero, sin ningún descuento acumulado.
¿Cómo se demuestra la bonificación?
A través de un documento llamado certificado de seguro (o certificado de siniestralidad), que tu aseguradora anterior puede emitirte y que refleja cuántos años llevas sin siniestros. Si cambias de compañía, puedes llevarte ese historial contigo — no se pierde al cambiar de aseguradora, siempre que lo solicites correctamente.
Consejos para empezar a generar bonificación cuanto antes
- Si puedes, empieza como conductor ocasional en la póliza de un familiar antes de tener coche propio — algunas aseguradoras permiten empezar a generar historial así (conviene confirmarlo directamente con la compañía).
- Conduce con precaución: cualquier siniestro con culpa declarada puede hacerte perder la bonificación acumulada hasta ese momento.
- Si tienes un accidente muy leve y el coste de repararlo es bajo, a veces compensa pagarlo de tu bolsillo en lugar de declararlo al seguro, para no perder la bonificación (haz siempre este cálculo con calma, comparando el coste del arreglo con lo que subiría tu seguro).
- No dejes pasar mucho tiempo sin seguro entre un coche y otro: algunas aseguradoras «caducan» la bonificación acumulada si llevas más de uno o dos años sin póliza activa.
En resumen
La bonificación es, junto con la elección del coche, uno de los factores que más puede abaratar tu seguro con el paso de los años. Aunque el primer año sea caro siendo joven, mantener una conducción responsable y sin siniestros es la mejor inversión a medio plazo para pagar menos cada año que pasa.